Se trata de consejos simples pero muy útiles a la hora de mantener la vocación pedagógica y potenciar tu desarrollo profesional. El primer año de ejercicio docente es un gran desafío. Hay incertidumbre, nerviosismo y ganas de hacer bien las cosas. Como en todos los ámbitos profesionales, la primera etapa profesional de un profesor puede ser la más compleja. En ese camino, los profesores más experimentados son un elemento clave para quienes se enfrentan por primera vez a la labor. Ellos tienen la experiencia y herramientas claves que pueden ser útiles para los profesores primerizos.

 

1. Recuerda que tú haces la diferencia


Lo más importante, dicen los docentes con experiencia es que recuerdes que tú estás marcando una diferencia en la sala de clase. Esa es la clave para mantener siempre el ánimo arriba. “Mantén un ‘archivo de sonrisa’. Ese fue el mejor consejo que me dieron cuando era nuevo. Tus estudiantes te darán muchas notas e imágenes hechas por ellos sólo para ti. A medida que el archivo crece, ponlos en una carpeta o caja para mirarlos esos días en los que te preguntas por qué elegiste esta profesión. ¡Es porque tus alumnos te aman y te necesitan en sus vidas! ¡Tú haces la diferencia todos los días!”, dice superjschiel.


2. No todo necesita una nota


La profesora aliciannasanmiguel, dice que no es necesario darle una nota a todo. “No permanezca todo el día y la noche en la escuela tratando de calificar todo”. Esto tiene que ver con que hay otras formas de evaluar el progreso y el aprendizaje de tus estudiantes.

 

3. La regla de oro


“Si tratas a tus alumnos como seres humanos que valen la pena, si les hablas como personas que tienen algo que decir que te interesa, y si les muestras respeto y bondad genuinos, ¡te sorprenderás con su receptividad! , dice Judy Sarriot quien habla de este punto como una “regla de oro” que si bien parece obvia, no se puede olvidar en la sala de clase.


4. Ganarse el respeto y la confianza


“No es el fin del mundo si uno de tus estudiantes no te quiere. Lo más importante es que te ganes su confianza y su respeto”, dice la profesora brielleg4ec5103a8. En otras palabras, la profesora sugiere que más allá del vínculo especial que puedas tener con uno u otro estudiante, lo más clave es ser consistente con todos pues todos los niños merecen eso de sus profesores. Ellos decidirán si te quieren más allá del contexto escolar, pero al menos pueden tener la certeza de que pueden confiar en ti. Muy de la mano con eso, otra profesora llamada Katurah Klein aconseja que en lugar de confrontar a los estudiantes, les des un espacio y los entiendas en su posición. “No estoy diciendo que les dejes que se salgan con la suya siempre, pero no armes un gran problema con cosas pequeñas”, dice la docente. Siempre hay una forma tranquila y sensata de solucionar algún problema.

 

5. Ante todo, la honestidad


La honestidad con los estudiantes, dicen los docentes, debería ser una política. Especialmente cuando hay algo que te tiene mal. Hablar con ellos de algunos aspectos que te molestan, te permitirá crear un espacio honesto en el cual se evidencia que los adultos también son humanos con emociones. Esto también aplica en las equivocaciones. La profesora ilanak443d3de38, dice: “mientras más admitas que te equivocaste con tus alumnos y demuestres que lo aceptas y aprendes de ello, más te respetarán. Ayudarlos a entender que está bien cometer errores y seguir adelante es una gran lección de vida que cada profesor tiene que abordar”.


6. No tienes que reinventar la rueda siempre


Es bueno ser creativo e innovar, pero algunos profesores también explican que hay herramientas existentes muy buenas que permiten optimizar el tiempo y facilitar la labor. “Hay muchos recursos online que harán que tu trabajo sea un millón de veces más fácil”, dice Hannah Streeter.

 

7. Está bien desahogarse


Está bien sentirse frágil o vulnerable, por eso, mandam4d1ef02e6 explica que puedes llorar y desahogarte, sin que eso implique dejar de trabajar. “Eres lo mejor para esos niños” dice la profesora. Incluso cuando no crees que es así, para ellos lo eres. En este proceso también es clave que te apoyes de otros. Para sarahe49ff3da7b, quien lloró mucho en su primer año, fue clave tener un buen mentor que le ofreció su hombro para llorar y hablar. Habrá dificultades, tendrás aciertos y equivocaciones, pero es importante que reconozcas estas cosas como oportunidades de aprendizaje. “Espero que mis estudiantes aprendan de sus errores, entonces ¿por qué debería esperar algo diferente de mi parte?”, concluye una profesora.


8. ¡Una pausa es clave!


Eres profesor o profesora, pero también eres humano. Por eso, los docentes rescatan la importancia de entender que la vida fuera de la escuela también es esencial y por esto es vital hacer pausas y abrir espacios para cuidar la salud física y mental. “Trabaja temprano o trabaja hasta tarde, pero no hagas las dos cosas”, explican los profesores en BuzzFeed.

 

9. Confía en TODA la comunidad educativa


Todos los miembros de la comunidad educativa son importantes. “La secretaria o la persona de aseo pueden ser tus amigos. Identifícalos y demuéstrales que los aprecias”, dice jessicar493e107dc. Ellos definitivamente pueden ser un apoyo, además, nunca sabrás cuando puedes necesitar su ayuda en tu labor del día a día.


10. Un poco de comida


Un consejo simple pero efectivo: la comida puede ser un gran aliado para mantener el ánimo arriba y el de los demás. “Siempre mantén un chocolate de emergencia en tu puesto. Compártelo con tus compañeros… podrían necesitarlo más que tú”, dice catz459546074.

 

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